EL DESARROLLO DE LA MOTRICIDAD EN EL NIÑO EN SU PASO POR LA ESCUELA BÁSICA.


En este breve espacio intenta esquematizar de manera sencilla, cómo es que el movimiento se va dando en el ser humano desde que nace y cómo se va afinando a través de la maduración y las experiencias propias, dado que estas etapas son las que se suceden en el niño durante su paso por la escuela básica y resultan por tanto, motivo de estudio para el educador físico puesto que su labor docente incide en el desarrollo de la motricidad en el educando.

Así se inicia comentando que, desde el momento en que el niño nace, inicia, a la par que su crecimiento biológico, el proceso de descubrimiento de su “yo” y del mundo que le rodea; el conocimiento progresivo de sí mismo y de su entorno se fundamenta en el desarrollo de sus capacidades de percepción y de movimiento.

El desarrollo perceptivo-motor es el umbral desde el que se inicia el movimiento en el ser humano a partir del momento en que abre los ojos a este mundo. Se va dando a la par que el desarrollo biológico (en donde se observan los cambios físicos relativos al peso y la estatura); al desarrollo fisiológico (en donde se presentan cambios internos y externos que son más observables en el periodo de la pubertad); y también los cambios psicológicos (en donde la conducta se va transformando a medida que el ser humano crece, se comunica y se interrelaciona con sus semejantes hasta llegar a conformar una personalidad propia).

Como se ha señalado, estas líneas ocupan el estudio del desarrollo del movimiento, por lo que inicia con el proceso perceptivo-motor el cual puede describirse como el proceso para alcanzar la coordinación de la actividad motora (de movimiento) a través de la organización de los estímulos sensoriales.

Para entender el significado de la percepción, habrá que iniciar considerando que los sentidos son, en primera instancia, el vehículo a través del cual el ser humano recibe los estímulos provenientes tanto de su interior, como del exterior. Posteriormente, cuando un conjunto de sensaciones han sido procesadas por la mente, se transforman en una percepción. De tal forma, que todo movimiento voluntario, es resultante de la información percibida a través de los distintos estímulos sensoriales.

Las capacidades coordinativas que se desarrollan a lo largo del proceso perceptivo-motor, representan los puntos de partida para el aprendizaje de movimientos más elaborados que serán posibles a través de la afinación de la coordinación, la cual se observa en una ejecución cada vez más eficaz del movimiento.

El desarrollo perceptivo-motor por tanto, es un proceso que se lleva a cabo en el niño desde que nace hasta aproximadamente los seis o siete años de edad, por ser la etapa que resulta más propicia para estimular cada una de las capacidades que conforman sus tres componentes fundamentales: la corporalidad; la temporalidad y la especialidad. La síntesis de todos estos elementos se hace evidente en la adquisición del equilibrio y posteriormente de la coordinación, capacidades que en su conjunto, van permitiendo al niño despertar al conocimiento de sí mismo, del espacio, de las personas y de los objetos que le rodean.

Pero, ¿qué es una capacidad?Aquí señala que una capacidad es en principio, aquella cualidad (atributo nato) que se va afirmando en el niño por medio de los procesos de maduración; cualidad, que al ser mejorada a través de la práctica, llega a convertirse en una capacidad. De tal forma, las capacidades motrices constituyen los cimientos de las habilidades motrices.

Para entender qué son las habilidades motrices, se tiene que empezar por definir al movimiento y conocer qué son los patrones de movimiento, así como los patrones fundamentales o básicos de movimiento. Para ser más precisos en lo que a terminología se refiere, nos remitimos a los estudios que sobre desarrollo motor han sido efectuados por el Doctor Gallahue desde los años ochenta, en donde señala que el término “movimiento”, está referido a los cambios observables de la posición de alguna de las partes del cuerpo; en cambio, un patrón de movimiento o patrón motor, es una serie de movimientos relacionados entre sí, pero que por su simplicidad no llegan a ser considerados como patrones básicos de movimiento, como levantar y bajar un brazo o una pierna. En cambio, los patrones fundamentales o básicos, son más complejos porque encierran una combinación de patrones de movimiento de uno o más segmentos del cuerpo como los que entran en juego al caminar, correr, saltar, lanzar, cachar etc.

Los patrones básicos de movimiento han sido divididos en general por los estudiosos del tema en cuatro grandes grupos: desplazamientos, saltos, giros y manipulaciones. Otros como Gallahue, insertan a los desplazamientos y saltos en una sola categoría o grupo al que le denominan de locomoción, y al equilibrio en el grupo de los giros, por lo que dividen a los patrones básicos de movimiento en: locomociones (desplazamientos y saltos); estabilizaciones (giros y equilibrios); y manipulaciones (lanzamientos, recepciones, golpeos con pies y con manos). Al final, ambas clasificaciones trabajan lo mismo.

Sin embargo, para que el niño esté en condiciones de realizar algún patrón de movimiento básico como el correr, debe haber pasado por las etapas previas de desarrollo del movimiento: iniciando con los movimientos reflejos (movimientos involuntarios realizados durante los primeros meses de vida); posteriormente y alrededor de los dos años, le fue posible llevar a cabo movimientos conscientes pero poco estructurados llamados movimientos rudimentarios (alcanzar, apretar y soltar objetos; controlar sus manos y su cuello y aprender a erguirse y sostenerse en pie).

Más adelante (de los tres a los seis años aproximadamente), comenzó a desarrollar patrones de movimiento (subir y bajar una pierna o un brazo; mover el tronco hacia delante y hacia atrás, hacia un lado y al otro), los cuales a través de la maduración, la ejercitación y la coordinación combinada de estos movimientos, pudo convertir finalmente en patrones básicos de movimiento (caminar, correr, saltar, lanzar, equilibrarse).

Cabe señalar que mediante la práctica, es posible mejorar y afinar el movimiento, para llegar a transformarlo en una habilidad motriz.

Para efectos de trabajo práctico, en el área de educación física, las habilidades motrices han sido clasificadas en: básicas o fundamentales, específicas y especializadas, aunque algunos autores insertan a las especificas y especializadas en la misma categoría.

Una vez comprendido lo anterior, se puede asentar que las habilidades motrices básicas se pueden definir como la familia de habilidades amplias, generales y comunes a muchos individuos. Son el “vocabulario básico de nuestra motricidad”, y son también la base de los aprendizajes posteriores. Estas habilidades pueden servir de plataforma para aprender y desarrollar situaciones más complejas y elaboradas de movimiento. Como ejemplo podemos mencionar como una habilidad básica “la carrera” (considerada como un movimiento fundamental integrado dentro del grupo de desplazamientos). En la medida en que el niño recibe estímulos del exterior (aunado a su propio proceso de maduración), podrá correr de manera más ágil.

Las habilidades específicas son aquellas habilidades de movimiento cuya enseñanza está directamente encaminada al aprendizaje de uno o varios deportes; es decir, que son aquellas actividades motrices que un individuo lleva a cabo en un entorno más concreto como pudiera ser el del atletismo o el del futbol con fines meramente recreativos.

Las habilidades especializadas, por su parte, son aquellas que se diferencian de la anterior clasificación (habilidades específicas) porque la enseñanza, el aprendizaje y la práctica misma de las habilidades, tiene como fin la competencia deportiva, en ocasiones encaminada al alto rendimiento. Es aquí en donde se van trabajando a la par que la táctica y la técnica propia de cada deporte, el acondicionamiento físico.

Lo anterior resulta importante porque el profesor de la escuela básica trabaja con los niños y adolescentes, precisamente en las edades en que éstos se encuentran en las etapas, fases o estadios idóneos para estimular aprendizajes relativos a los patrones motores, los patrones motores básicos (o fundamentales) y las habilidades motrices básicas. Al respecto, Sanchez Bañuelos divide en cuatro las fases o estadios del desarrollo motor:

La primera es el desarrollo de las capacidades perceptivas a través de las tareas motrices habituales; que va de los cuatro a los seis años.
La segunda fase de los siete a los nueve años, que es cuando los niños pueden elaborar esquemas de movimiento de alguna forma estructurados; es decir, con un cierto grado de autonomía y posibilidades de relación con su entorno. Esta etapa se caracteriza por la estabilización, fijación y refinamiento de los esquemas motores y por el desarrollo de habilidades motrices básicas.

La tercera fase corresponde a la iniciación de las habilidades motrices específicas y el desarrollo de los factores básicos de la condición física que de acuerdo al autor, abarca desde los diez a los trece años, cuando es posible partir de los aprendizajes básicos, hacia otros más estructurados. Finalmente, la cuarta y última etapa del desarrollo motor, comprende de los catorce hacia los dieciséis o diecisiete años, cuando el adolescente está apto para desarrollar actividades motrices específicas, iniciando de esta forma el trabajo deportivo propiamente dicho.

Para la práctica de la Educación Física es indispensable el desarrollo de las habilidades motrices (que son 7):
  1. Agilidad: Es la capacidad que tiene el organismo para desplazarse rápidamente en distancias cortas con precisión de movimientos. Esta habilidad depende de otras más como son la coordinación y la fuerza, también requiere que el ejecutante sea capaz de realizar cambios de dirección con su cuerpo, detenciones repentinas, desplazamientos veloces, un tiempo rápido de reacción, etc.
  2. Coordinación: Es la capacidad neuromuscular que tiene el organismo para movilizar las diferentes masas musculares de manera seleccionada y ordenada. Se divide en Coordinación Motriz Fina, que tiene que ver con la ejecución de movimientos que demanda control muscular particularmente a los de manos y pies combinados con la vista. y Coordinación Motriz Gruesa, se refiere a la intervención de las grandes masas musculares para la ejecución de movimientos que no requieran precisión.
  3. Equilibrio: Es la capacidad sensoriomotríz que tiene el organismo para conservar el centro de gravedad sobre su base de sustentación y se logra por medio de una interacción de los músculos con las articulaciones, por lo que el cuerpo puede asumir y sostener una determinada posición contra la ley de gravedad. El equilibrio se divide en; Equilibrio Estático, cuando el cuerpo sostiene una determinada posición en un mismo estado. y Equilibrio Dinámico, es cuando se puede conservar establemente una postura al realizar desplazamientos.
  4. Flexibilidad: Es la capacidad del organismo para manifestar su movilidad articular y elasticidad muscular. La primera depende de elementos articulares, entendiendo por tales; los cartílagos articulares, las cápsulas, ligamentos, meniscos y el líquido sinovial. La segunda es una propiedad del tejido por la cual los músculos pueden contraerse y alongarse recuperando luego su longitud normal.
  5. Fuerza: Es la capacidad de un organismo para ejercer una presión o tracción contra cierta resistencia. La fuerza se puede clasificar en; Fuerza Explosiva, Capacidad del organismo para movilizar en forma súbita, ejemplo; salto, lanzamiento, patada, etc. Fuerza Dinámica, Capacidad del organismo para contraer masas musculares al momento de vencer una resistencia, con la peculiaridad de que la parte involucrada, presente desplazamiento o cambio de posición, ejemplo; empujar o jalar un objeto susceptible a desplazarse. y Fuerza Estática, Capacidad del organismo para contraer masas musculares al momento de vencer una resistencia, con la peculiaridad de que la parte involucrada no cambie de posición, ejemplo; empujar o jalar un objeto fijo, mantener el cuerpo en suspensión como al realizar "un cristo".
  6. Resistencia: Es la capacidad de un organismo para realizar acciones motrices donde se involucren grandes masas musculares durante un tiempo prolongado. Se le define también como la capacidad para continuar desarrollando actividades fatigosas durante los períodos de cierta duración. La resistencia se contempla desde dos puntos de vista: Resistencia Aeróbica; que consiste en la aplicación de un trabajo de baja intensidad y alta duración. y Resistencia Anaeróbica; que consiste en la aplicación de un trabajo de alta densidad y baja duración.
  7. Velocidad: Es la capacidad de un organismo para realizar un movimiento en el menor tiempo posible. La velocidad se puede clasificar de la siguiente manera; Velocidad de Arranque ó de Reacción, Tiempo mínimo necesario para obtener una respuesta. y Velocidad Pura ó de Desplazamiento, espacio o distancia que se recorre en la unidad de tiempo.

ASPECTOS DE COMPETENCIA EN EDUCACIÓN FÍSICA ESCOLAR
Las competencias básicas
Como novedad la LOE y su desarrollo a través del Decreto 1513/2006 introducen un nuevo concepto, las competencias básicas, o aspectos que se deberán adquirir en la enseñanza básica y a cuyo logro deberán contribuir todas las áreas curriculares de la educación Primaria.
Las competencias básicas permiten identificar aquellos aprendizajes que se consideran imprescindibles desde un planteamiento integrador y orientados a la aplicación de los saberes adquiridos. Su logro deberá capacitar a los alumnos y alumnas para su realización personal, el ejercicio de la ciudadanía activa, la incorporación a la vida adulta de manera satisfactoria y el desarrollo de un aprendizaje permanente a lo largo de la vida.
En el anexo 1 de este Decreto se recoge la descripción, finalidad y aspectos distintivos de estas competencias.
Las competencias básicas son las siguientes:
·Competencia en comunicación lingüística.
·Competencia matemática.
·Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
·Tratamiento de la información y competencia digital.
·Competencia social y ciudadana.
·Competencia cultural y artística.
·Competencia para aprender a aprender.
·Autonomía e iniciativa personal.
Se destaca igualmente que la lectura constituirá un factor fundamental para el desarrollo de las competencias básicas.
En realidad, lo que ahora se denomina competencias, no dejan de ser las mismas capacidades que se enunciaban como objetivos generales de la Educación Primaria en la LOGSE. Se introduce como novedad, tal y como ya aparecía en la LOCE/2002 (Ley Orgánica de Calidad de la Educación) el tratamiento de la información y competencia digital. Por tanto sólo se realiza una revisión conceptual.
El área de Educación Física, según el Real Decreto 1513/2006 contribuye esencialmente al desarrollo de la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, "mediante la percepción e interacción apropiada del propio cuerpo, en movimiento o en reposo, en un espacio determinado mejorando sus posibilidades motrices. Se contribuye también mediante el conocimiento, la práctica y la valoración de la actividad física como elemento indispensable para preservar la salud. Esta área es clave para que niños y niñas adquieran hábitos saludables y de mejora y mantenimiento de la condición física que les acompañen durante la escolaridad y lo que es más importante, a lo largo de la vida".
Asimismo el área contribuye de forma esencial al desarrollo de la competencia social y ciudadana. "Las características de la Educación física, sobre todo las relativas al entorno en el que se desarrolla y a la dinámica de las clases, la hacen propicia para la educación de habilidades sociales, cuando la intervención educativa incide en este aspecto. Las actividades físicas y en especial las que se realizan colectivamente son un medio eficaz para facilitar la relación, la integración y el respeto, a la vez que contribuyen al desarrollo de la cooperación y la solidaridad".
Esta área contribuye en alguna medida a la adquisición de la competencia cultural y artística. "A la expresión de ideas o sentimientos de forma creativa contribuye mediante la exploración y utilización de las posibilidades y recursos del cuerpo y del movimiento. A la apreciación y comprensión del hecho cultural, y a la valoración de su diversidad, lo hace mediante el reconocimiento y la apreciación de las manifestaciones culturales específicas de la motricidad humana, tales como los deportes, los juegos tradicionales, las actividades expresivas o la danza y su consideración como patrimonio de los pueblos".
La Educación física ayuda a la consecución de la Autonomía e iniciativa personal "en la medida en que emplaza al alumnado a tomar decisiones con progresiva autonomía en situaciones en las que debe manifestar autosuperación, perseverancia y actitud positiva, También lo hace, si se le da protagonismo al alumnado en aspectos de organización individual y colectiva de las actividades físicas, deportivas y expresivas".
El área contribuye a la competencia de aprender a aprender "mediante el conocimiento de sí mismo y de las propias posibilidades y carencias como punto de partida del aprendizaje motor desarrollando un repertorio variado que facilite su transferencia a tareas motrices más complejas. Ello permite el establecimiento de metas alcanzables cuya consecución genera auto confianza. Al mismo tiempo, los proyectos comunes en actividades físicas colectivas facilitan la adquisición de recursos de cooperación". Igualmente la utilización de distintos estilos de aprendizaje promueve la participación del alumno en su propio proceso de aprendizaje.
"Por otro lado, esta área colabora, desde edades tempranas, a la valoración crítica de los mensajes y estereotipos referidos al cuerpo, procedentes de los medios de información y comunicación, que pueden dañar la propia imagen corporal. Desde esta perspectiva se contribuye en cierta medida a la competencia sobre el tratamiento de la información y la competencia digital". Amén de las múltiples posibilidades que ofrecen la gran variedad de recursos informáticos existentes.
"El área también contribuye, como el resto de los aprendizajes, a la adquisición de la competencia en comunicación lingüística, ofreciendo gran variedad de intercambios comunicativos, del uso de las normas que los rigen y del vocabulario específico que el área aporta". Sin olvidar que nos comunicamos oralmente, leemos y escribimos.
Ciertamente nuestra área contribuye a la adquisición de todas estas competencias básicas y otras (competencia matemática: se realizan cálculos; utilizamos números; se interpretan informaciones, datos y argumentaciones; se realizan razonamientos lógicos…).
Si bien el propio Real Decreto indica que no existe una relación unívoca entre la enseñanza de determinadas áreas y el desarrollo de determinadas competencias, puesto que cada una de las materias contribuye al desarrollo de diferentes competencias, y a su vez cada una de las competencias básicas se alcanzará como consecuencias del trabajo en varias áreas. No obstante, desde la Educación Física, se hecha de menos una competencia específica con conexión directa con nuestra área. Acaso el conocimiento corporal y el movimiento, la utilización del juego como medios para el desarrollo integral de la persona, o la salud y la calidad de vida no han de ser competencias básicas, más aún en una sociedad donde la salud se está deteriorando progresivamente como consecuencia de adquisición de hábitos y actitudes como el sedentarismo, la obesidad, el consumo de drogas…
En un aspecto esencial como es el de las competencias básicas, que define los aprendizajes esenciales, se empieza a menospreciar nuestra área.

El currículo básico
Menos mal que aún se mantiene un objetivo general de la Educación Primaria con conexión directa con la Educación Física "Valorar la higiene y la salud, aceptar el propio cuerpo y el de los otros, respetar las diferencias y utilizar la educación física y el deporte como medios para favorecer el desarrollo personal y social".
Precisamente de la definición de este objetivo emana la trascendental importancia de la Educación Física en la educación de las personas, en que permite un desarrollo individual y social, aunque más bien convendría decir que permite un desarrollo integral, puesto que de igual manera afecta a los ámbitos cognitivos y motrices. Luego un área que permite este desarrollo completo de la persona debería ser determinante y formar parte de las competencias básicas.
Ya que hemos hecho alusión a los objetivos generales de la etapa, conviene decir que en esencia son similares a los que se han ido desarrollando hasta el memento, salvo con la inclusión de objetivos referentes al uso de las tecnologías de la información y a la educación vial.
En cuanto a los objetivos generales de la Educación Física sucede igualmente, son los mismos con una nueva formulación.
Centrándonos en los aspectos básicos del currículo de Educación Física, observamos que los bloques de contenidos son similares a los expresados en el Real Decreto 1006/91, es decir la estructuración en 5 bloques:
·El cuerpo imagen y percepción.
·Habilidades motrices.
·Actividades físicas artístico-expresivas.
·Actividad física y salud.
·Juegos y actividades deportivas.
De igual modo la secuenciación de contenidos por ciclos y los criterios de evaluación son similares a los vigentes.
Lógicamente el currículo básico del área no presenta prácticamente cambios, está "todo inventado" de momento, lo que parece claro que el problema de la baja calidad de nuestra educación no está el currículo ni en las enseñanzas.
Entonces el problema debe residir en el número de horas a las que se dedican cada una de las áreas, porque aquí si que se aprecia un cambio sustancial, se reduce prácticamente a dos sesiones semanales tanto en el primer como en el segundo ciclo, manteniéndose en dos en el tercero. Pero tampoco nos hemos de escandalizar, esta reducción ya se venía practicando de hecho en muchos centros, en donde los generalistas protestaban porque no tenían tiempo para desarrollar las áreas instrumentales, y en donde los propios profesores especialistas cedían de forma pasiva ante estas exigencias, por desgracia hay colegas que el patio les "pesa".